¡ Feliz Año 2020 !

¿Nuevos proyectos 0101?

Pienso que…ya lo tenemos aquí, el código 0101 esta vez con la coletilla 20 o 2020 según el grado de detalle del usuario. Sírvase usted mismo.

El código 0101 que abre el candado del baúl en el que hemos ido metiendo durante el año, nuestros buenos propósitos, pensamientos, envidias… y todo aquello que hemos sido capaces de imaginar como positivo en nosotros mismos, ya sea formando parte del mismo ser, como uña y carne, o dotando a este de una identidad única y genuina, como la Ese de Supermán a Supermán.

Otra vez, qué ilusión, ¿verdad?, plantearnos todos esos retos de nuevo, sabiendo que esta vez, sí o sí, vamos a cumplir el: ir más al gimnasio ( además de pagar la cuota), aprender inglés versión 17.1, cuidar la dieta, levantarnos con tiempo para no fusilar el reloj con la mirada, dejar de fumar ( más allá de entre caladas), no abusar de la bebida ( o hacerlo del agua), respetar los pasos de peatones, dedicar más tiempo a la familia, llamar a los padres a menudo ( que no sea para decirles que vayan a recoger los niños al colegio)….

Qué bonitos todos, cuanta ilusión ¿verdad? ¡Este año 2020, sí y sí, los cumplo todos!

¿Gilipolleces? Sí, en mi opinión.

El día 0101 puede ser un espejismo si, durante unos segundos, aún con el sabor de las pepitas de uvas flirteando con las burbujitas de cava, te ves convencido de cumplir todos los proyectos que, pocos días más tarde, empezarás a dejar de nuevo, o al menos alguno de ellos, en el baúl de los proyectos pendientes, por el bien de tu salud y la de los tuyos.

Así que si te sirve mi consejo, este 0101 relájate y no te vengas arriba más de la cuenta. Divide por tres, cuatro o cinco, en directa relación con el número de copas, todos esos proyectos y la asiduidad de su ejecución, y piensa, que si una semana después vuelves a catalogarlos de incumplidos, tal vez no sea porque eres un ser repugnante y vago, uno de esos seres sin cabeza con los que nadie quiere compartir ni una triste acera.

Seguramente tú, si tú, ya haces todo lo que puedes. Es posible también que si no haces más, sea porque no tienes tiempo para más, o porque sea tu manera de vivir y de ser, o porque de todo tiene que haber en la Viña del Señor, tan competitiva  y rellenita, últimamente, de cerebros políglotas tecnológicos, tan mega preparados como desnortados, algunos de ellos.

Vamos, que te quieras un poquito más, y te hagas el favor de olvidarte de la retahíla de proyectos pandereta del código 0101.

Y pasadas las Fiestas Navideñas, cuando veas las espaldas de los reyes sobre el horizonte, respira y analiza. Quizá sí, tal vez sea cierto que ya es hora de plantearse dejar de fumar, o de reiniciar los estudios, o iniciarlos, o de enseñar a tu pareja que bonita ha quedado la puerta con la mano de pintura del pintor/a, por el que has decidido cambiarlo/a, o…

Comparto que la vida es una concatenación de proyectos. Sí, lo digo a menudo y lo creo firmemente. Pero de proyectos hechos de cemento y varillas y no de ascendentes burbujitas Freixenet que desaparecen al salir a la superficie. ( El mensaje también es válido si consumes otra marca de cava)

Personalmente, soy capaz (y te confieso que a día de hoy me niegan el acceso al mundo de los superhéroes; ¡?) de plantearme iniciar un proyecto en cualquier  día del año. Así por ejemplo un 3011, un 1206 o un 2812, si te tomas la vida con algo de humor (muy recomendable), o un 3002 si más que humor, tienes un problema importante.

Y aunque el embrujo del 0101 te haga pensar lo contrario, te aseguro que el candado del baúl de tus proyectos, se abre igual.

¿Y tú, qué piensas?

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