La importancia del saber estar

Pienso que…la frase: «Més que un club», que con tanto orgullo pronunciamos los culés (incluso los que conformamos la laya de simples aficionados, como el que suscribe estas palabras), puede cobrar, con decisiones como la última de su presidente, una nueva connotación cercana al eufemismo, nunca antes imaginada.

En su momento, y siendo un ignorante en temas futbolísticos, no me pareció del todo acertada la elección del Sr Valverde para el banquillo del Fútbol Club Barcelona; y no porque el míster no entendiera de fútbol, Dios me libre, sino porque reconozco simpatizar más con un perfil de entrenador del tipo Simeone o Jürgen Klopp, tratándose, como al parecer se trata, más que de enseñarles a tocar la pelota, de motivar a un grupo de millonarios a ir tras ella como si en ello les fuera la vida.

Pero, viendo lo visto, reconozco que el Sr Valverde ha demostrado un saber estar profesional y personal, digno de mi más profundo respeto. Qué fácil habría sido reaccionar en la misma tesitura que el club que le ha pagado la nómina durante dos años y medio.

Por lo que respecta al Sr Bartomeu, intuyo que, en los libros de protocolo del departamento de recursos humanos de las próximas ediciones, se utilizará su manera de prescindir de un colaborador de confianza, como referente de lo que no debe hacerse bajo ningún concepto ni circunstancia.

Si usted, Sr Bartomeu, no tenía claro que el Sr Valverde era el mejor entrenador para la actual plantilla, debería haber prescindido de los servicios del míster al finalizar la campaña anterior. Romanos y liverpulianos le ofrecieron argumentos para defender la decisión de prescindir de un entrenador, ganador, entre otros, de dos campeonatos ligueros.

Pero prescindir de la persona al mando del staff técnico que finaliza la primera parte de la liga al frente de la misma, habiendo accedido a la segunda ronda de la Champions como primeros de grupo, y habiendo jugado los mejores minutos de la temporada, justo el día que el VAR y unos incansables jugadores rojiblancos les quitan el merecido respeto, puede ser un acierto o una pifia, digna ambas, de las más frágiles competencias de reflexión y prudencia que demuestra el saber estar del dirigente al mando.

Considero, en su caso, muy necesario aprender a contar cien veces cien (la decena se me antoja algo escasa ), y con meditada pausa, antes de tomar una decisión de tal trascendencia para el club que usted representa.

No se olvide que usted marchará y el club seguirá existiendo, esperemos que, con el mismo prestigio que usted lo recibió al recoger el testigo de mando. No me cabe la menor duda de que ese es debe ser  también su deseo, aunque haya demostrado en esta ocasión tan poco acierto.

¿Y tú, qué piensas?

CompARTE ESTE ARTÍCULO

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on print
Share on email

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies