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A todas las Madres

Pienso que…hoy debería celebrarse el Día de la vida, de la paciencia, del amor altruista, de la entrega desinteresada,…de todas aquellas virtudes que atesoran las madres del mundo.

Me pregunto que pasaría si una empresa, país, institución y tantas y tantas organizaciones, con o sin ánimo de lucro, tuvieran entre sus pilares de dirección los valores que son capaces de transmitir las madres a lo largo de su vida.

Y me respondo, con impotencia y rabia, que todo nos iría mejor. Sin más y por ejemplo: ¿ Qué madre no querría evitar poner en riesgo la vida de su hijo por el  egoísmo de una bandera? ¿Qué madre no entregaría su vida para salvar la de un hijo delincuente, con una enfermedad terminal o adicto a las drogas, por citar tres ejemplos? Las preguntas podrían multiplicarse sin que la respuesta variara un ápice: todas.

Y esto no va de feminismos ni machismo, ni de cualquier ismo que se quiera pensar o traer a colación en este momento. Por poner un ejemplo y un breve paréntesis, personalmente no estoy de acuerdo con esas falsas apariencias de establecer el cincuenta por ciento de cargos para las mujeres y la otra mitad para los hombres. Lo encuentro una falta de respeto para la concepción en sí de cada persona como individuo, por más que en ocasiones se ha vendido, y se vende, como un logro social, tristemente.

Siempre me he dejado llevar, y así lo he hecho durante el tiempo que contraté personas, por lo que consideraba la persona más adecuada a un puesto de trabajo determinado, sin importarme nada en absoluto si era hombre o mujer, ni qué religión tenía, en qué país había nacido, o cómo satisfacía su apetencia sexual. Y la verdad, aún me importaba menos que la consecuencia de mis decisiones conllevara unos datos estadísticos del 90% de hombres o del 90% de mujeres. Hay quien le llama meritocracia, pero yo prefiero llamarlo lógica aplastante.

Pero vuelvo y me centro en el día que nos ocupa y da sentido a toda vida: el Día de la Madre. Si hoy tú y yo, y miles de tus y yos, fuésemos capaces de impregnarnos del amor, de la paciencia, de la empatía y de tantos valores que atesoran las madres de nuestro mundo, ¿Cuántos de los titulares que ayer, hoy y mañana son  noticia en diarios, radio, televisión o redes, no dejarían de serlo, ipso facto?

Con tanta inteligencia artificial, tanto Big Data y logaritmo anárquico danzando por un mundo desnortado, o con tanto cohetito lanzado al aire para competir en el liderazgo del mayor cabeza hueca que lo lanza, no estaría de más poner a trabajar nuestra inteligencia y todos los recursos necesarios para conseguir clonar, no a la pobre oveja Dolly, sino una pizca de los valores que muestran día tras día nuestras madres, muy a menudo entre el silencio  y la ignorancia, de un día a día que sobrepone cualquier cosa antes que ellas, antes que el largo tiempo que requiere pronunciar un simple: te quiero.

Y de ese modo, a buen seguro, este planeta sería otro distinto; nuestra sociedad, algo muy diferente; el futuro dejaría de albergar la esperanza al poder vivir con alegría el presente;  y las noticias de portada de ese ayer, hoy o mañana, se convertirían en el recuerdo efímero de una pesadilla impertinente.

Madres de todo el mundo, mis más sinceras felicidades, y muy especialmente, a mi Madre en particular.

¿ Y tú, qué piensas?

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